GOJI
Incluso, se hace mención del goji en el
Libro de Medicina Natural (Shen Nong Cao), uno de los textos clásicos de la
medicina China y dónde es descrito como un fruto superior. Igualmente, el
maestro taoísta Tao Hong Jing, escribió un tratado en donde indica
que el goji tonifica y fortalece al vin tao (capacidad para el ejercicio
físico) del ser humano.
Alrededor del goji han surgido, además,
una serie de leyendas siendo, tal vez, la más famosa aquella que relata la
existencia de un chino llamado Li Qing Yuen, quien consumía a diario goji y
quien se dice que vivió 252 años.
A pesar que el goji ha sido una fruta
muy popular en Oriente, no fue hasta principios de los años ochenta del siglo
pasado cuando surgió verdaderamente el interés por el goji en Norteamérica
debido a la labor realizada por el herborista y naturópata Earl Mindell.
Luego, en el 2002, se descubrieron en
el fruto del goji unos polisacáridos que actúan como "moléculas
maestras" las cuales son decisivas para el buen funcionamiento celular.
Propiedades nutritivas y curativas de goji
En toda Asia se valora el goji como un
alimento extraordinario para mantener la salud corporal.
Contiene un elevado nivel de
fitonutrientes, antioxidantes y vitaminas, especialmente la C. En
este sentido, aporta más de esta vitamina que las naranjas y el
kiwi. En cuanto al beta caroteno más que las zanahorias y más
hierro que la carne. En pocas palabras, es un súper reconstituyente.
Se ha empleado hasta ahora en caso de
fiebre, como laxante, antiespasmódico, afrodisíaco, en caso de impotencia, de
vértigos o de mareos, para el dolor de espalda, molestias gástricas o como
diurético, entre otros.
Debido a que las moléculas de goji se
comportan como si le "recordaran" a la célula corporal su principal
función, ayuda a la reversión de enfermedades como hepatitis, alergias,
osteoporosis, artritis y ciertos tipos
de cáncer.
Las frutas del goji son ricas en
polisacáridos que ayudan a las defensas del organismo (fortalecen el sistema
inmunitario de forma asombrosa) y a retrasar el envejecimiento
Sobre la Tierra. Situada al sudoeste
de China, la meseta tibetana tiene una extensión que abarca aproximadamente
cinco veces el tamaño de España. A menudo los occidentales nos equivocamos
cuando pensamos en el Tíbet como un pequeño rincón en el Himalaya, con
ancestrales monasterios y monjes en perpetua meditación. Muy al contrario. Es
un hervidero de vida.
Al Tíbet le rodea una frontera
natural de más de 4.000 kms, que encierra en su interior una de las zonas
naturales más privilegiadas del planeta. Se le conoce en las enciclopedias como
el “Techo del Mundo”, al contar con la cordillera del Himalaya y el pico más
alto del globo, el Everest, con sus casi 9.000 metros de altitud. Un lugar así
es propicio para el desarrollo de una fauna y vegetación abundante y exótica,
que encuentra en esas cumbres limpias de contaminación y los valles tibetanos
su hábitat perfecto. Comparándolo con las principales capitales Chinas, Tíbet
mantiene un nivel muy bajo de contaminación, sin haber conocido hasta hoy
ningún accidente de polución en su medio ambiente ni fenómenos de lluvia ácida,
ni de radioactividad. Su Gobierno autónomo, consciente de la importancia
de preservar su medio ambiente, ha promulgado una serie decretos y reglamentos
para la protección de sus bosques y sus enclaves naturales, mientras que se
aprovecha el gran potencial de recursos minerales y de energía hídrica,
geotérmica, solar y eólica que aporta una región como Tíbet.
Otro recurso que se está potenciando
en la actualidad es el turístico. Tíbet ha dejado de ser una zona exclusiva
para aventureros y escaladores, para abrirse desde su capital Lhasa a todo tipo
de visitantes que encuentran en los monasterios budistas, la frontera con
Nepal, los palacios y, por supuesto las montañas, unas rutas únicas para el
esparcimiento y el descanso.
EN LA CUNA DEL TIBET
No es extraño que en un lugar tan
especial, la Naturaleza nos brinde sorpresas.
En el Tíbet se guarda un secreto
ancestral: el de un alimento que, de generación en generación, fue
venerado por los sabios orientales merced a su gran aporte a la salud. Algunos
monjes lo consideraban su fuente de la eterna juventud. Un torrente de energía
y vitalidad que cuenta con el reconocimiento de la medicina china y
tibetana por su maravilloso aporte vitamínico. Les hablamos de las BAYAS
GOJI. Una fruta cuidada desde su nacimiento hasta su recolección. Desecada al
sol de modo natural, de un color rojo intenso, del tamaño de una pasa. Se
desarrolla en arbustos que crecen a más de 4.000 metros de altitud,
favorecidos por una época de intensas lluvias, veranos suaves y un gélido
invierno de 36 grados bajo cero. El sol bendice esa tierra entre 2600 y 3000
horas al año.
Contar con la pureza del aire
sin contaminación de las cordilleras tibetanas es un factor casi sagrado.
A más de 4.000 metros de altitud, la delgada capa atmosférica contiene un
tercio menos de oxígeno que a nivel del mar. El contraste del clima en las
diferentes estaciones del año, favorece que la vegetación desarrolle unas
características y propiedades ciertamente únicas. Es el caso de las Bayas del
Goji. En estas condiciones climáticas extremas, los frutos absorben con
especial intensidad la energía que transmite el sol, lo que favorece no sólo su
crecimiento sino lo más importante: su capacidad de transmitirnos energía a
través de sus nutrientes y su aporte vitamínico.
FUENTE MILENARIA DE BIENESTAR
En los tiempos modernos, la gente de
las grandes ciudades vivimos esclavos de las prisas y el estrés. Descuidamos
incluso algo fundamental, como es nuestra alimentación. Las Bayas del Goji
constituyen un excelente aliado para nuestro bienestar. Junto con una dieta
equilibrada, el Goji es ideal para aquellas personas que necesitan un aporte
extra de energía. Contienen vitaminas y están repletas de antioxidantes.
La alianza entre los carbohidratos y las proteínas del Goji es un apoyo
para nuestro organismo muy a tener en cuenta.
Hoy en día, las Bayas del Goji son
muy conocidas por la población española, que las ha incorporado a su dieta,
disfrutando diariamente de los beneficios de uno de los alimentos más
completos. Los nutricionistas modernos han dado la razón a los
sabios de la Antigüedad. No se equivocaban al considerar al Goji y sus
propiedades beneficiosas todo un regalo de los dioses.
EL SECRETO DE SUS BENEFICIOS ESTÁ EN SU COMPOSICIÓN
Contiene en proteínas, aminoácidos
esenciales, minerales orgánicos, antioxidantes como el beta caroteno (muy
conocido por ser el antioxidante de las zanahorias) y la zeaxantina, vitaminas:
vitamina A, vitaminas del complejo B (B1, B2, B6), vitamina C y vitamina
E, ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6, polisacáridos, incluyendo varios
exclusivos del Goji no conocidos anteriormente, que fueron denominados
Polisacáridos Lycium Barbarum y que son un elemento clave en los beneficios que
se atribuyen a las bayas del Goji. Contiene además otros componentes con
múltiples propiedades.

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